La reflexología tiene unos 5.000 años de antigüedad, y la utilizaban en China, en la India, en Indonesia y América, los “curanderos o chamanes” de las tribus de indios aborígenes.
Egipto (2330 a.C.)
La evidencia más antigua se encuentra en un mural de la tumba de Ankhmahor, un médico egipcio de la Sexta Dinastía. La pintura muestra a personas recibiendo masajes en los pies y manos, lo que sugiere que ya se usaban técnicas similares a la reflexología.
China e India (3000-2500 a.C.)
En la medicina tradicional china, se desarrollaron principios similares, basados en la estimulación de puntos específicos para equilibrar la energía vital o “Qi”.
En la India, algunas prácticas ayurvédicas incluían el masaje en puntos estratégicos de los pies para mejorar la salud y la circulación de la energía.
Grecia y Roma (siglo V a.C.)
Hipócrates, considerado el “padre de la medicina”, hablaba de la importancia del masaje y la presión en ciertas áreas del cuerpo para aliviar dolencias y mantener la salud.
Edad Media y Renacimiento
Durante este período, la práctica perdió popularidad en Occidente, aunque en Asia siguió evolucionando dentro de la acupuntura y la medicina tradicional.
Siglo XX – Reflexología Moderna
El médico estadounidense William H. Fitzgerald desarrolló la “terapia zonal” en la década de 1910, dividiendo el cuerpo en zonas reflejas que podían tratarse con presión en los pies y manos.
En los años 30, Eunice Ingham, una fisioterapeuta, refinó estos conceptos y creó los mapas detallados de reflexología que todavía se utilizan hoy.
Eunice no solo experimentó el método ampliamente, sino que se hizo diagramas sistemáticos con las nuevas experiencias obtenidas con diferentes personas, también se dedicó a la enseñanza y tuvo muchos discípulos, algunos provenían de Europa, éstos se hicieron terapeutas bajo su docencia, y así se fue extendiendo hacia Europa en los años 70 donde ésta nueva terapia se enseñaba y practicaba ya extensamente.